Me preguntaba cómo comenzar el año 2010, y creo que casi instantáneamente, como ejercicio que juega con el inconsciente, me ha venido a la mente la imagen del equilibrio emocional. Sí, definitivamente, creo que estamos olvidándonos de buscar ese principio básico cuántico, sistémico y cósmico del equilibrio, de la homeostasis. Engullimos saberes, alquilamos sensaciones, consumimos deseos, … y creo que a veces nos olvidamos de nosotros mismos. Todo lo hacemos por nuestro self, o por nosotros mismos, vaya paradoja, pero nos olvidamos de preguntarle o escucharle lo que realmente quiere.

Cuando hablo de equilibrio emocional en parte me refiero a esa sensación placentera de estar con los nuestros, de disfrutarlos en sus expresiones, en sus buenos y malos momentos, en tener realmente tiempo para nuestros seres queridos. Pero sobre todo me refiero a la sensación de fluidez de estar con uno mismo. De sentirnos, de vivirnos, de gozar cada momento del presente y saber generar y mantener tu propia energía y campo magnético positivo.

Pido en realidad más equilibrio emocional en las empresas, para que en realidad se dé el verdadero aprendizaje, para que se sea más creativo y para que podamos saber equilibrar la vida laboral y personal. Pido equilibrio emocional para que las relaciones con los demás también sean más fáciles. Una persona estresada es difícil que pueda disfrutar de los demás, si apenas puede hacerlo de sí misma. Si una persona pierde su equilibriopercepción, o sentido de equilibrio, se caería al suelo, y eso la alertaría de esa carencia. Pero qué indicadores tenemos de la pérdida de equilibrio emocional: muy fácil, piénselo, si fagocita todo, si no está en nada y está en todo, si tiene reacciones violentas aunque sean enmascaradas u ocultas, si es de los que dicen que usted comprende en realidad a todo el mundo y no comprende a nadie, si no es capaz de dar su tiempo a los demás y se vuelve egoísta y por qué no, hasta ególatra. Si estamos en la sociedad de la vanidad, del mal del ego. Pero permítanme mandar un mensaje positivo, una vacuna a este ego enfermo, es la del equilibrio emocional. Se puede entrenar y tiene resultados tanto a corto como a medio y largo plazo. Vamos, una muy buena noticia. ¿Quiere saber cómo?