Hace unos meses dando una conferencia sobre gestión del talento en un sector de crisis muy importante, al final de la charla me preguntaron qué hacía falta para superar la crisis. Y me salió del alma, no lo pensé, les dije: “necesitamos líderes con resiliencia”. Por supuesto, el término está sacado de contexto pero se aplica muy bien a la situación actual que vivimos y percibimos en las empresas. Podemos definir resiliencia como la capacidad, afán y persistencia en luchar en condiciones externas de grave adversidad. ¿Entienden ahora el paralelismo? Ya Victor Frankl en su libro “el hombre en busca de sentido” exponía dramáticamente su paso por los campos de concentración nazi y el por qué determinados sujetos aparentemente fuertes sucumbían a tal situación tan adversa. Sin embargo, otros sobrevivían. ¿Qué fuerza interior tenían que les mantenía en la lucha como la parábola de la rana hervida? ¡Qué testimonio también el diario de Anna Frank! Los primeros estudios datan de 1955 cuando Emma Werner y Ruth Smith analizan 698 niños en una situación de riesgo profunda en Hawai desde su nacimiento hasta los cuarenta años. Los resultados mostraron que uno de cada tres niños nacía en condiciones de adversidad ambiental como la pobreza, enfermedad mental o alcoholismo entre otros. Dos de cada tres de estos niños tenía problemas cuando era adulto. Pero uno de cada tres salía de la situación de deprivación y adversidad tan hostil, triunfando social y personalmente. ¿Qué les hacía diferentes? Reflexione y no lo dude, sea la diferencia.

Foto: Victor Frankl
PD: Parabola de la rana, por si no la conocíaSi ponemos a una rana en una olla con agua hirviendo, inmediatamente intenta salir. Si ponemos a la rana en el agua a la temperatura ambiente y no la asustamos, se queda tranquila. Cuando la temperatura se eleva de 21 a 26 grados la rana no hace nada, incluso parece pasarlo bien. A medida que la temperatura aumenta la rana está cada vez mas aturdida y finalmente no está en condiciones de salir de la olla. Aunque nada se lo impide, la rana se queda allí y hierve. ¿Por qué? Porque la rana en su aparato interno está preparada para detectar amenazas en relación con cambios repentinos en el medio ambiente, no para cambios lentos y graduales.