En efecto las fuerzas del mal están en nuestras empresas. En el estudio que estoy publicando en medios (más de 50 medios han recogido dicho estudio en sus noticias en toda España) sobre la gestión del talento en la empresa española “Top Talento” uno de los datos que llama la atención es que en una de cada dos empresas la tensión y el estrés se ha adueñado de la empresa. Concretamente en un 55,4%. Permítanme una ligera reflexión al respecto, pues no se si saben que este estado de tensión prolongado es una de las causas de la ansiedad en los directivos. Esté estrés negativo llamado distrés, no hace más que reflejo de una excesiva carga fisiológica y emocional que disparan nuestras catecolaminas produciendo que nuestras funciones se aceleren y perdamos el equilibrio necesario para estar sanos, tomar decisiones y pensar y sentir con fluidez. Además, eso conlleva un envejecimiento prematuro, ¡imagine cuantos efectos positivos! Sólo espero que nuestros directivos estresados cuando vuelvan a casa al menos tengan otros sistemas más equilibrados como la familia o los amigos o incluso un ocio que les permita desconectar. Pero me da que no es así. Hemos generado una personalidad del directivo conocida como TIPO A donde se establece una dependencia del distrés: urgencias, prisas, se come rápido, se habla rápido, alarma en todo,… ¿le suena? No dude que su corazón lo sufre y padece generando cardiopatias diversas. Por favor cuide su corazón ahora más que nunca. Recupere el equilibrio de los sistemas ajenos al trabajo para que pueda compensar este desequilibrio, y sobre todo, no lo dude, usted es dueño de su vida y de cómo afronta todas sus situaciones. A veces un poco de tranquilidad, un “no pasa nada” o un decir que no, son más que suficientes. Pero ya ni siquiera sabemos decir esto. Se confunde la productividad con las prisas, y los resultados rápidos. Nada más lejos de la realidad. Pero bueno, esto ya es casi otro tema. Sólo sé que es un buen momento ahora en navidades para tener otro punto de mira de su realidad y de proponerse comenzar el 2010 de otra manera. Porque si no lo sabe, se lo recuerdo, usted puede cambiar todo lo que quiera de su vida… No lo dude. Les deseo unas felices fiestas y un feliz año 2010.
No dude en comentar lo que piense de esta entrada y de todas las que vengan, al fin y al cabo ¿qué es un blog sin sus lectores? Gracias