Hace unos días tuve la suerte de recibir el libro de Alberto Sánchez-Bayo. Cuando a uno le gusta leer, es curioso y encima se lo ponen fácil, no se puede evitar leer y seguir leyendo. Cada libro expresa algo de su autor, unos más otros menos. No me cabe la menor duda que este libro titulado la “arqueología del talento” es precisamente una obra muy personal, una obra ensayo, que demuestra la calidez y humanidad de su escritor. No es un libro que pretenda ser exhaustivo, ni científico, es sencillamente un libro de un saber hacer ejemplar. Página tras página uno parece que hable directamente con el autor. Y no cabe la menor duda que conforme uno se introduce en sus páginas se nota como sin querer, como desde el inconsciente se van movilizando cosas. Por eso es un ensayo, un diálogo con el lector que poco a poco va calando en lo más profundo. Es un viaje en la búsqueda de nuestro talento, de nuestro don desde la libertad. Creo que el mejor homenaje a este libro es mencionar textualmente alguna de sus frases: “¡Qué fantástico sería que las personas llegase a conocer su DON!”… “importancia para un arqueólogo del talento de prestar atención a su brújula interior cuando explora el territorio emocional”…”Cada persona es un potencial y sus posibilidades de desarrollo múltiples. Somos una posibilidad”…”El talento es quien nos confiere competencia en el hacer, nos motiva para aprender y nos mueve a crecer”…”Comience a dejarse atrapar por aquello que le atrae, a dejarse fluir y sus dones irán brotando del manantial de los deseos”…Serían muchas frases a destacar, pero quiero finalizar con destacar que el modelo que plantea es simple y poderoso, con la selección de un cuento que llevo contando más de diez años y que suelo utilizar en el cierre de algunos cursos “el verdadero valor del anillo” y con un libro que a pesar de estar cargado de citas célebres, me doy cuenta que las que he selecionado son del propio autor. Gracias Alberto. Ha sido un placer.