Bajo ese titulo Esperanza Romero, Gustavo Guzman y yo, compartimos un seminario con 40 jóvenes organizado por la Concejalía de Juventud del Ayuntamiento de Valencia. Si algo podemos destacar es la gran capacidad de aprendizaje que tienen muchos de nuestros jóvenes y las ganas por mejorar en sus perfiles competenciales de cara al empleo y su desarrollo profesional.

Este tipo de seminarios siempre me hace reflexionar sobre la necesidad de establecer modulos transversales no sólo en la universidad sino mucho antes en el instituto y el colegio de cara a que el alumno pueda trazar su desarrollo y crecimiento persona y profesional. Seguramente es un planteamiento utópico de cara a los bandazos que recibe la educación en nuestro país. Pero si alguien por algún momento se planteara el desarrollo integral de nuestros estudiantes y futuros profesionales, seguramente la cosa cambiaría. Inteligencia emocional, crecimiento personal, negociación, comunicación, … son muchas áreas donde nadie te enseña y sin embargo cruciales en el desempeño profesional.

En este sentido cada uno aporta su granito de arena. De hecho, esta mañana comienzo un curso en el servicio de deportes de la universidad de valencia precisamente sobre coaching organizativo y profesional. Este curso lo llevo dando desde el año 2000 y siempre está lleno. Para mi es un regalo poder compartir con algunos alumnos universitarios sus dudas, anhelos y esperanzas sobre lo que son y quieren ser. Pena se lo planteen a los 20 años, y no vengan ya con esa lección de vida ya aprendida. Al menos conseguimos que hagan una parada en su camino para reflexionar y sentir sobre su futuro profesional. Me acuerdo que acabe parte de mi taller preguntando ¿qué os hace ilusión en vuestras vidas? No dudéis en seguir ese camino…