TALENTO X TALANTE = RRHH2
A veces pensamos que todo consiste en aprender una nueva técnica, o una nueva herramienta, o un nuevo contenido. Buscamos esas maravillosas píldoras externas que alivien o al menos nos ayuden a gestionar los RRHH en las organizaciones. Intentamos ayudar al negocio, a la dirección, a los profesionales, y al propio departamento claro. Estamos en zonas limítrofes, lo que se denomina limitrocidad de rol, que en terminos llanos no es más que tienes que lidiar con diferentes intereses tanto por arriba, lateralmente como por abajo. Y en muchos de los casos el departamento de RRHH es el perno de unión entre estrategias y negociaciones con lo que existe fricción, emoción y en muchos casos complicaciones. En los últimos años, el director de RRHH se ha asociado al ERE, y ya como un estímulo condicionado su presencia inesperada delante de un directivo, mando o profesional genera ya de por sí ansiedad “¿seré yo el siguiente en caer de la lista? ¿qué hace aquí el de RRHH?” Esta claro que todo esto son reduccionismos pero son realidades de muchas empresas. En muchas ocasiones el/la responsable de RRHH está con unos límites muy marcados, y siente que no se desarrolla todo el potencial que como gestor del talento puede aplicar. Eso genera indefensión, frustración y sobre todo el sentimiento de infrautilización de unas competencias. Y por eso, nuestra figura busca incansablemente nuevas ideas o modelos que puedan darle la solución a este bucle.
A veces la solución no está fuera, más bien casi siempre está dentro. En muchos casos he observado que la formación y especialización de los técnicos y responsables de RRHH más que conseguir ampliar contenidos y experiencias (que por supuesto generan conocimiento y empleabilidad) lo que provoca es un nuevo talante a la hora de relacionarse con el resto de directivos, atreviéndose a hacer cosas que antes no hacía, y poniéndose en realidad en valor. Promueve hablar de negocio y movilizar al resto de directivos para los beneficios y objetivos de la empresa, y sobre todo, poner a disposición de la organización sistemas que ayuden y generen sinergias con el resto de departamentos. Esto ya lo he observado en diferentes ocasiones, y hoy hablando con una nueva amiga y colega de RRHH, ha surgido de nuevo. Esa mezcla de talante y talento que es necesaria para poder tirar adelante en las organizaciones pero con el departamento de RRHH como un agente no sólo proactivo sino intraemprendedor. En realidad es un cambio de actitud y un paso adelante en el valor de los RRHH ¿Te atreves?