En un lugar de la mancha de cuyo nombre siempre me acordaré, nos hemos reunido 20 alumnos del master, otro profesor (Juanra) y yo, con dos especialistas del cuerpo, dos actores de lo mejorcito de valencia (Jose Luis y Víctor, Viviendo del Cuento, Grupo Atman). El objetivo realizar un outdoor para sacar el máximo partido a nuestra expresión personal. Y nada mejor para ello, que la propuesta que nos han hecho durante el fin de semana: trabajar la espontaneidad. Pero comencemos por el principio, en Albacete existe un pueblo digno de los mayores elogios de todo viajero, Alcalá del Júcar. Si no la conoce, no lo dude, vaya a conocerlo. Este precioso pueblo enclavado en toda una montaña desde el valle hasta lo más alto, y con su castillo como testigo del paso del tiempo, nos ha irradiado todo el magnetismo necesario para trabajar las energías emocionales de nuestro cuerpo. De hecho, hemos estado alojados en una residencia para artistas y creativos (http://www.miradordeljucar.es/) en Casas del Cerro, donde su director y creador, Lucas Karrvaz (http://www.karrvaz.com/), nos ha recibido con la mayor de las cortesías y respeto. Lucas es un escultor de renombre internacional que tiene su escondite en Alcalá del Júcar aunque reside en Valencia. Ha hecho obras para los jardines del Palacio de las Artes de una increíble belleza. Pero él sabe que siempre me maravillarán las dos que tiene en la residencia, aunque es especialmente una la que me he llevado en mi equipaje memorístico “Otoño” (espectacular). En este contexto, dos artistas de la expresión corporal han trabajado con todos nosotros desde el viernes hasta el sábado noche. La idea era adentrarnos en el niño interior, contactar con él, para sacar hacia fuera la verdadera esencia, el talento innato. Como Jose Luis y Víctor decían, tenemos un talento innato y otro aprendido, el primero con el tiempo lo vamos llenando del segundo olvidando a veces que lo más fácil en realidad es buscar lo innato, forzar el otro “siempre pasa factura al cuerpo”. El trabajo fuerte lo hicimos el sábado. Lo primero que hemos hecho ha sido un trabajo corporal sobre la respiración. Hemos seguido con el movimiento. Aún recuerdo un ejercicio brillante en parejas donde uno modelaba al otro, después al revés y por último ambos en sintonía plena. Impresionante (gracias Lucía y feliz cumpleaños de nuevo). Posteriormente hemos trabajado nuestra expresión facial y por la tarde hemos rematado con la interpretación basada en ejercicios de espontaneidad. Todo ello lo ha reflejado con sus dibujos Miguel, un pintor que estaba en la residencia y que ha compartido su talento con nosotros regalándonos la espontaneidad de su mirada. Un día completo donde todos exhaustos hemos avanzado más en nuestro conocimiento personal, y en cómo nos comunicamos con los demás. Hemos vivido bloqueos, tensiones, ansiedad, miedos, pero a pesar de todo, el equipo ha vivido momentos de gran fluidez. Indudablemente Jose Luis y Víctor no son actores son magos. Han hecho magia con todos nosotros. No sé si vivirán del cuento, pero el cuento que hemos vivido con ellos ha sido realmente de una gran vida. Gracias a todos: Mónica, Victoria, Javier, Neyra, Lucia, José Vicente, José María, Rafael B., Eva B., Eva C., Rafael D., Maite, Yolanda, Sandra O. y Laura Mireya. Y también a Juanra claro. Gracias también a Lucas, Jose Luis (el argentino) y a Miguel (el pintor).